El abuso se presenta de muchas formas y suele ser difícil de detectar. Comprender los tipos comunes de abuso, que van desde lesiones físicas hasta la explotación económica, es el primer paso para acabar con un patrón de poder y control.
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99% de las relaciones abusivas implican abuso financiero
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1 en 3 En Estados Unidos, las mujeres y 1 de cada 4 hombres sufrirán violencia doméstica a lo largo de su vida.
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1 en 6 Las víctimas de homicidio son asesinadas por su pareja íntima.
Abuso Físico
El maltrato físico es un contacto físico intencional pero no deseado. Puede causar lesiones y, en casos extremos, la muerte. Algunos ejemplos de maltrato físico incluyen:
- Puñetazos, patadas, golpes, mordiscos, empujones
- Estrangulamiento/asfixia
- Tirar del cabello o tirar/agarrar la ropa
- Arrojando objetos
- Impedirle físicamente salir o forzarle a ir a algún lugar
- Contacto sexual no deseado o actos sexuales forzados
- Usar pistolas, cuchillos u otras armas para amenazar o herir
Abuso verbal
El abuso verbal y emocional suelen combinarse para controlar a la víctima. Los abusadores pueden amenazarla con gritos. Pueden hacer comentarios denigrantes sobre su apariencia física, intelecto o valor. Pueden decir cosas como "nadie más te querría jamás". El abuso verbal puede derivar en abuso emocional o combinarse con él.
Abuso emocional
El abuso emocional o psicológico es una táctica que utilizan los abusadores para controlar a sus víctimas. Los efectos del abuso emocional también pueden llevar a la víctima a creer erróneamente que su abusador cambiará. También puede hacerle cuestionar su propia autoestima, lo que dificulta la planificación de su seguridad. Los abusadores pueden ejercer abuso emocional sobre sus víctimas de diversas maneras, entre ellas:
- Menosprecios e insultos
- Humillarlos delante de los demás
- Haciéndoles sentir culpables o culpándolos por el abuso.
- Comportamientos y comentarios que erosionan su autoestima
- Jugando juegos mentales
Abuso financiero
El abuso financiero ocurre en aproximadamente el 99% de las relaciones abusivas, aunque es la forma menos conocida. Esta forma de abuso es una de las tácticas más poderosas de poder y control. Es tan poderosa que muchas víctimas la describen como la principal razón por la que permanecieron en una relación abusiva o regresaron a ella. El abuso financiero crea una dependencia intencional del abusador y sirve para atrapar a la víctima en la relación.
Algunas formas de abuso financiero incluyen:
- Dar una asignación
- No dejar que la víctima tenga su propio dinero
- Ocultar los bienes familiares
- Acumular deuda
- Interferir con el empleo
- Arruinando el crédito
Aprenda más sobre el abuso financiero
Vea cómo PCADV está trabajando para acabar con el abuso financiero
Abuso de ancianos o violencia de pareja en la tercera edad
La Violencia de Pareja en la Tercera Edad (VPI) es cualquier abuso físico, sexual o psicológico contra personas de 60 años o más por parte de su pareja, cónyuge o familiar, actual o anterior. La VPI abarca la negligencia, el abandono y la explotación económica, una de las áreas de mayor vulnerabilidad para la población de edad avanzada. Puede ser perpetrada por otra persona o entidad, y puede ocurrir en cualquier ámbito: en el hogar, en una institución o en la comunidad.
Los signos de abuso a personas mayores o IPVILL incluyen:
- Hematomas inexplicables
- Falta de fondos inexplicable
- No poder pagar facturas cuando no había problemas previos
- Falta de medicamentos
- Parecer estar sobremedicado o submedicado
- Atracción repentina de actividades placenteras
- Falta de higiene
- Equipo médico faltante o roto
Abuso de pareja íntima
El maltrato de pareja es cualquier daño físico, sexual o psicológico causado por una pareja o cónyuge actual o anterior. La violencia de pareja puede ocurrir tanto en relaciones heterosexuales como LGBTQ+.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 1 de cada 4 mujeres y 1 de cada 7 hombres han informado haber sufrido violencia física grave por parte de su pareja durante su vida.
Violencia doméstica y la comunidad LGBTQ+
La violencia doméstica ocurre independientemente de la identidad de género u orientación sexual. Las mismas tácticas de poder y control empleadas en las relaciones heterosexuales también se emplean contra las víctimas en relaciones del mismo sexo y transgénero. Sin embargo, las sobrevivientes LGBTQ+ experimentan tácticas adicionales de poder y control por parte de su abusador, incluyendo:
- Decirle a la víctima que no le creerán debido a prejuicios.
- Los servicios de convencimiento de víctimas no están disponibles para las personas LGBTQ+
- Amenazar con “sacar del armario” a la víctima o exponer su condición de VIH o de transición
- Decirle a la víctima que merece el abuso y/o que no tiene el apoyo de familiares y amigos debido a su género o identidad sexual.
- Restringir o retener medicamentos o tratamientos
Abordar la violencia doméstica:
Identificación del abuso
Los abusadores se protegen controlando y manipulando a sus víctimas. Estas pueden negar haber sido abusadas, pero hay señales claras que ayudan a determinar cuándo pedir ayuda.
Aprenda a identificar la violencia domésticaInformar abuso
Es imperativo brindarles a las víctimas la ayuda que necesitan lo antes posible, pero hay medidas importantes para mantenerlas a salvo.
Si ve o escucha abuso, llame a la policía inmediatamente.
Obtención de una orden de restricción
Las órdenes de restricción son una forma efectiva de evitar que los abusadores ataquen a sus víctimas antes de tomar medidas para presentar cargos.
Cómo obtener una orden de restricción