Las comunidades saludables son comunidades menos violentas.
Realizar trabajo de prevención en las comunidades suele requerir un mayor esfuerzo para establecer relaciones con las partes interesadas y los miembros locales. Una vez que un programa local se establece y es aceptado en una comunidad, el personal de prevención puede comenzar a evaluar las necesidades de la comunidad.
Si bien las iniciativas de prevención del PCADV se centran en la violencia doméstica, es fundamental reconocer todas las necesidades inmediatas de la comunidad. Cualquier labor que se realice principalmente a nivel comunitario y social y que busque crear seguridad, felicidad y salud sostenibles y equitativas en una comunidad determinada se considera prevención.
Una de las iniciativas de prevención clave del PCADV es la Modelo de preparación comunitaria (CRM)El PCADV está asignando fondos a seis programas locales contra la violencia doméstica para evaluar la preparación de sus comunidades para abordar la violencia doméstica. El CRM requiere preguntar a la comunidad qué piensa y siente sobre la violencia doméstica, a partir de lo cual los programas elaborarán sus planes de prevención.